Hace ya dos martes (jolín, si es que se acumula la faena!!
) fue el cumpleaños de Line, así que como todos teníamos que trabajar en nuestros proyectos, se le ocurrió la genial idea de celebrarlo todos juntos en la sauna!!!
Akos, Maxime, Fernando y yo nos pasamos todo el día en la universidad y luego, a media tarde, nos fuimos rumbo al Sello (el centro comercial que tenemos aquí al lado de casa) para comprarle un regalo.
Nos recorrimos tooodo el centro comercial para comprarle un buen regalo pero no conseguimos encontrar nada que valiera la pena, así que decidimos comprarle unos cuantos regalitos “chorra”.
Con todo el ajetreo de los regalos, llegamos a la sauna por los pelos!! Cuando entramos, allí nos estaban esperando todos con una pirámide de cervezas que había comprado Line, para disfrutar de la sauna como verdaderos fineses.
Tras nuestra segunda salida a la calle (es una pasada cambiar de 95 a 5 grados en un momento!!), Fernando y yo teníamos la primera sorpresa del día preparada: entramos los últimos gritando “Happy birthday!!” con una botella de champagne y vasos que habíamos comprado (junto con Akos y Maxime) y la abrimos en la sauna al más puro estilo fórmula 1. Así que allí estábamos, 10 personas metidos en una sauna que normalmente es para 6, bañados en champagne a 95 grados!!
Cuando ya nuestros cuerpos no podían aguantar más cambios de temperatura, nos fuimos a los pisos a ducharnos y luego habíamos quedado en el piso de los chicos para jugar todos juntos a cualquier cosa.
Ahí llegó la segunda sorpresa de la noche: Maxime se había pasado todo el rato que nosotros estábamos en la sauna cocinando un par de tartas que habíamos comprado (las que estaban hechas valían un pastón y aquí hay que ahorrar
!!!) y que habíamos guardado en mi piso para que ella no las viera.
En cuanto llegaron todos al piso, Maxime y yo nos inventamos una excusa barata para ir a mi piso, coger las tartas y encender las 25 velas que habíamos comprado.
Cuando estuvimos preparados, entramos en el piso, apagamos todas las luces y todos nos pusimos a cantarle “cumpleaños feliz”! Casi se nos pone a llorar de la emoción!!
Después de pegarnos un panzón de comer (las tartas estaban buenísimas, por cierto) le dimos los regalitos y nos pasamos toda la noche jugando a un juego que sólo Hajan (o como se escriba
) y Adam conocían pero que a todos nos gustó bastante.
Desde luego, un cumpleaños relajado y totalmente diferente














Como ya comenté en un post anterior, en Finlandia solamente hacen uso de sus banderas cuando ocurre algo importante (algo buenísimo o una tragedia) o para celebrar el día de la Independencia de Finlandia.






