El domingo pasado, 9 de agosto de 2009, pasará a la historia para mi como el día en el que cumplí uno de los mayores sueños que he tenido (de los medianamente “accesibles”) desde que soy una adolescente: al fin hice puenting!!!! ![]()
Lo que nunca me imaginé es que lo iba a cumplir tan a lo grande, desde una grúa de 110 metros de alto y en Finlandia!!!
Todo empezó por una casualidad de la vida…hace dos fines de semana quedé con unos cuantos españoles para ir a una isla, Pihlajasaari, a hacer una barbacoa. Mientras íbamos en el barco, a lo lejos vimos una grúa muy grande que yo no había visto antes en Finlandia.
Yo aún me estaba preguntando qué sería aquella cosa cuando de repente uno de ellos dijo: “mirad, eso es lo del puenting”. Ante eso, yo no me podía creer lo que estaba oyendo: “puenting?????? en serio????? en Helsinki??? vamos???” pregunta a la que, para variar, recibí una respuesta negativa unánime.
La semana siguiente mi mayor obsesión fue conseguir a alguien que quisiera venir conmigo a hacer puenting, y tras varias negativas y varios interrogatorios, al final lo conseguí!!
Ilkka, un amigo finés del trabajo, aceptó mi propuesta y empezamos a planear nuestra aventura!
Cuando se enteraron en el trabajo, inmediatamente Kamran (Omán) y Shaiful (Bangladesh) se apuntaron para ser los cámaras del evento y ese tema se convirtió en lo más hablado durante todas las comidas y coffee breaks de la semana!
Tras una semana de nervios, al fin llegó el día. Cuando llegamos a Kaivopuisto (el parque donde se hacía), estuvimos media hora viendo cómo la gente se tiraba…obviamente, conforme más gente veíamos, más nervios entraban y más cerca estaba el momento.
Al fin nos decidimos, y nos apuntamos en la lista: se estaba haciendo realidad, íbamos a hacer puenting!! yo aún no me lo podía creer…

Esperamos a que se tiraran 6 personas antes que nosotros y luego nos fuimos a la plataforma flotante que tenían preparada en el agua en cuanto nos llamaron.
Una vez allí nos empezaron a atar…tengo que decir que hacer puenting con esta compañía es EXTREMADAMENTE seguro! Te atan con 3 sistemas de seguridad distintos y encima cambian las cuerdas después de cada salto, osea que la probabilidad de que pase algún accidente es minimísima, del 0.0001 por ciento ![]()
Cuando Ilkka se tiró, mis nervios empezaron a aumentar por segundos…me tocaba a mi!!!

Nada más subir a la plataforma, me dijeron dos cosas:
1) Es muy importante que, desde este momento, no levantes para nada los pies del suelo
2) Cuando lleguemos arriba, Janne (uno de los 3 chicos que iban en la plataforma conmigo) hará una cuenta atrás empezando desde el 3. Cuando él diga “uno”, tienes que dejarte caer hacia delante, no saltes, solo deja caer el cuerpo y, muy importante, que la primera parte de tu cuerpo que caiga al vacío sea la cabeza.
Claro, os podéis imaginar cómo iba el ritmo de mi corazón en esos momentos: estaba escuchando esas cosas mientras iba subiendo rapidísimo en una plataforma y estaba viendo unas vistas imposibles de ver desde ningún punto de Finlandia…hasta se veía Tallín (Estonia) a lo lejos!!!!!!
Tras esto, uno de los chicos empezó a hacerme las típicas preguntas, qué de dónde era, que qué hacía en Finlandia, que si me gustaba Helsinki, etc, cuando, de repente y como si hablara para sí mismo, el tal Janne dijo: “tres, dos, uno”.
A lo que yo reaccioné: “qué? cómo? eso significa que YA tengo que saltar?” y a lo que Janne contestó: “yes, 3, 2, 1, GO!!!!”

La sensación que experimenté en ese momento fue una de las peores e increiblemente geniales al mismo tiempo que he tenido nunca!!! No sabría cómo explicar lo que se siente en el momento de tirarte al vacío… son 5 segundos bajando a 120 km/h inexplicables, excitantes, intensos…simplemente impresionante.
Una vez acaba la primera caída todo es mucho más llevadero…lo único que haces es disfrutar del paisaje con una sensación de descarga de adrenalina brutal, al mismo tiempo que no dejas de buscar la plataforma a la que quieres aterrizar lo antes posible!
Para los que no hayáis visto el video por youtube, facebook o twitter, aquí tenéis el enlace a un mini video que prueba que, efectivamente, pasó!!!
Hay otro mejor, pero dura 20 minutos y contiene todo el proceso, así que ese me lo reservo para pases privado bajo demanda
El resto del día nos lo pasamos andando por Helsinki, aprovechando que nos hizo uno de los mejores días soleados de todo el verano finés. Comida, cafés, vinitos y charlas al sol hicieron que el día fuera aún más inolvidable si cabe
A la pregunta que tanto me han hecho de “¿lo volverías a hacer?” no sé muy bien qué contestar…por ganas, claro, seguro, eso sí, dentro de unos años. Pero por otro lado, el hecho de repetirlo perdería la exclusividad de hacerlo una vez en la vida, así que, de momento, no está en mis planes repetir la experiencia. Ya veremos qué pasa en un futuro

























